El diputado provincial Martín Arjol cuestionó al intendente de Posadas, Leonardo Stelatto, por sus recientes reclamos sobre el funcionamiento de SAMSA y una eventual extensión de la concesión.
El Intendente de Posadas remitió una sería de notas al Gobernador y la Cámara de Representantes donde manifiesta su preocupación ante la discusión de extender la concesión a la empresa prestataria de agua y enumera en dichas notas una serie de reclamos y cuestionamientos a la calidad del servicio brindado por la empresa.
“Comparto buena parte de los reclamos del intendente, pero el control debió hacerse mucho antes. No podemos descubrir en 2026 problemas que los vecinos vienen padeciendo desde hace años”, afirmó Arjol.
El legislador recordó que sus cuestionamientos al servicio no son nuevos y que en 2019, cuando era concejal de Posadas, ya había presentado un proyecto para reclamar respuestas ante problemas en el suministro de agua.
“Si existen 153 páginas de antecedentes y reclamos, significa que los problemas eran conocidos. Mandar notas no alcanza: controlar es exigir respuestas, acompañar al vecino y actuar cuando el servicio falla”, sostuvo.
Arjol también recordó los conflictos registrados este año por facturación, presión y medición, y señaló que hubo oportunidades concretas para profundizar los controles, incluso cuando la titular del EPRAC estuvo presente en la Comisión de Presupuesto de la Cámara.
“Cuando había vecinos reclamando y los organismos estaban sentados frente a nosotros era el momento de preguntar y exigir. El control no puede aparecer recién ahora, cuando se empieza a discutir qué va a pasar con la concesión”, cuestionó.
Finalmente, sostuvo que antes de hablar de una nueva extensión debe conocerse toda la información sobre inversiones, obras, estado de las redes, reclamos y cumplimiento del contrato. “Antes de discutir otros treinta años hay que abrir los números. Cuánto se invirtió, qué se cumplió y qué falta. El que recibe una concesión tiene que cumplir y el Estado tiene que controlar.
El futuro del agua de Posadas no puede decidirse entre cuatro paredes”, concluyó.






